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San Pablo de Amalí responsabiliza a la hidroeléctrica Hidrotambo de nuevo desbordamiento del río Dulcepamba 

 

Por: Mishell Mantuano @MishellMantuan2

Publicado el 10 de marzo 2023

 

Entre la noche del 08 y la madrugada del 09 de marzo, el río Dulcepamba se desbordó, afectando a varios sectores de la comunidad de San Pablo de Amalí. El desbordamiento del río destruyó fincas y la vía principal, dejando a la comunidad incomunicada. Según la Cedhu, desde que la hidroeléctrica Hidrotambo S. A desvió el río hacia la comunidad y construyó sus obras para evacuar el exceso de agua por las crecidas invernales, las inundaciones y socavaciones se producen en repetidas ocasiones, en las casas, fincas y en la vía en San Pablo de Amalí.

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Darwin Paredes Hurtado, parte de la comunidad de San Pablo de Amalí, integrante del Proyecto Socioambiental Dulcepamba y defensor de derechos humanos y de la naturaleza, cuenta que el río Dulcepamba  se desborda desde el 2013, como resultado de la construcción de la hidroeléctrica Hidrotambo S.A en el cauce del río. “Las obras mal construidas de forma peligrosa y rudimentaria evacúa sus excesos de agua hacia la comunidad. Por eso el río se ha vuelto insostenible, porque ya no tiene cauce natural y cuando llueve, se desborda y va a las comunidades”.

Según Paredes, el desbordamiento del río ha provocado la pérdida de terrenos, sembríos y la vía que une a las comunidades con otras ciudades como Guayaquil, Babahoyo; eso los deja totalmente incomunicados, sin poder acceder a útiles de aseo, alimentación, medicinas, agua y otros elementos para sostener la emergencia. 

 

Reversión YA

La hidroeléctrica Hidrotambo se construyó en 2013 y cambió el cauce del río, provocando que pase cerca de San Pablo de Amalí, por lo que cuando el río se desborda, inunda a las comunidades cercanas y deja en escombros la única vía de acceso. Por ello, en defensa del cauce del río, más de 140 comunidades indígenas y campesinas han agotado todos los recursos legales y lograron que en agosto de 2022, el Ministerio de Ambiente inicie de oficio un procedimiento de reversión a la autorización de aprovechamiento productivo de aguas concedida a Hidrotambo.

Además, las comunidades ganaron una resolución administrativa 2018-008 en la que se ordenó a la hidroeléctrica la presentación de nuevos diseños y planos, muros de protección, obras de amortiguamiento del agua, entre otras cosas. De igual forma, que no ocupen toda el agua durante el verano. Sin embargo, no se ha dado cumplimiento. Por lo tanto, las comunidades exigen la reversión de forma inmediata y demandan al ministro de ambiente, Gustavo Manrique, la entrega de la resolución de reversión de la autorización de aprovechamiento productivo de aguas del cauce del río Dulcepamba y así evitar más desbordamientos, pérdidas de la vía y casas.

Las autoridades han abandonado a la comunidad. “El gobierno se ha olvidado de la comunidad de San Pablo de Amalí, cantón Chillanes de la parroquia San José del Tambo”, recalca Darwin Paredes.

El defensor de la naturaleza, menciona que han pasado más de 24 horas desde el desbordamiento del río; sin embargo, las autoridades competentes, grupos de rescate, Defensoría del Pueblo, concejales y otros no han atendido la emergencia, a pesar de las alertas que ya se han levantado. 

“Las personas de la comunidad están empezando a desesperarse porque no han podido llegar a sus trabajos. No han podido comprar comida y se empieza a sentir la desesperación por no tener lo básico para sobrevivir. No es posible que a través de estas empresas que afectan a las personas que viven en el campo ni siquiera tengan las autoridades encargadas la responsabilidad de hacerse presentes”, reclama Paredes. 

Asimismo, desde la hidroeléctrica tampoco ha habido un pronunciamiento por lo sucedido y no han mostrado interés en reparar las afectaciones que han causado. 

 

San Pablo de Amalí en emergencia 

“Para mí es triste”, dice Manuela Pacheco, parte de la comunidad de San Pablo de Amalí, mientras relata la falta de celeridad que han tenido las autoridades para atender la emergencia por el desbordamiento del río Dulcepamba. Menciona que se han quedado sin acceso a otras parroquias y ciudades, debido a que la vía de San Pablo de Amalí se encuentra tapada. 

Para Pacheco, es importante recuperar el cauce del río Dulcepamba y con ello, recuperar los peces y la soberanía alimentaria de las comunidades que se han visto afectadas por la hidroeléctrica.  

Según Pacheco, cuando llega el invierno y las fuertes lluvias, Hidrotambo cierra las compuertas de la hidroeléctrica y coloca maquinaria para protegerse, mientras San Pablo de Amalí queda en total indefensión ante los desbordamientos que los afectan. Antes de la llegada de la empresa, Manuela asegura que habían fuertes inviernos, pero las comunidades no experimentaron este tipo de emergencias. 

La situación de las comunidades en San Pablo de Amalí tras el desbordamiento del río Dulcepamba es compleja, se encuentran atrapados sin poder acceder a medicinas, comida, agua embotellada y atención para las personas con discapacidad y niños. Manuela Pacheco es una persona con más del 80% de discapacidad, al igual que su esposo. Pero no son lo únicos, comenta que hay otras personas, en igual condición que ellos y necesitan constantes chequeos médicos para precautelar su salud y su vida.   

La comunidad demanda al Ministro de Ambiente, Gustavo Manrique, cumplir la reversión a la autorización de aprovechamiento productivo de aguas concedida a Hidrotambo en 2016, pues constantemente se les niega el derecho al agua. La comunidad también ha buscado que se le adjudique el uso del líquido vital, pero constantemente les dicen que el agua le pertenece a la hidroeléctrica.

También piden que la ciudadanía levante comunicados e informen sobre su situación, de igual forma, hacen un llamado de atención a la Secretaría de Gestión de Riesgos para que vaya a atender la emergencia.