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En esta entrevista, realizada en la II Cumbre Continental de Comunicación Indígena, Susana Pacara comparte sus experiencias como comunicadora de la Radio Alter-Nativa Lachiwana, ubicada en Cochabamba, Bolivia.

Realiza: Roberto Chávez

Transcripción: Belén Febres Cordero

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Entrevista Susana Pacara Topo – Radio Lachiwana by Wambra Radio on Mixcloud

WR: Susana, por mucho tiempo le hemos escuchado en la radio comunitaria ecuatoriana.  Usted ha incentivado a muchos compañeros y compañeras a perder el miedo a hacer radio y a liberar su propia palabra. ¿Cómo nació ese apego a  la radio  que le ha acompañado por más de veinticinco años y que le ha llevado a convertirse en un ejemplo de lo fuertes que son y pueden ser las  voces de las mujeres?

SP: Muchas gracias, hermano. Yo no me imaginaba que mi voz había llegado hasta Ecuador pero  me alegro de que mi palabra se haya ampliado. Antes de empezar a hacer radio yo no sabía nada y tenía miedo, no al micrófono, si no a no saber por dónde salía la voz. Desde que supe por dónde sale la voz,  con fuerza he asumido este trabajo,  pero me costó mucho; y me costó porque, como en Ecuador, en Bolivia no hay todavía muchas radios comunitarias que den la oportunidad de hablar y que puedan dar el micrófono a quien sea. Yo quería practicar y aprender, pero no había radios que me lo permitieran. Por eso yo empecé a trabajar gratuitamente;  barriendo la calle y limpiando vidrios, he practicado la locución.

WR: ¿Qué ha significado para usted esta experiencia de hacer radio?

SP: Lo que más me ha subido el auto-estima, lo que más me  ha dado la fuerza, el valor y la valentía,  ha sido el incorporarme a las organizaciones como, por ejemplo,  a La Federación Única de Campesinos de Cochabamba y a la Federación Departamental de Mujeres Bartolina Sisa de Cochabamba.

Estas organizaciones querían fortalecerse y, en 1993, me invitaron a asumir la coordinación en Cochabamba. Yo asumí sin saber bien qué eran la comunicación y la coordinación. Pero siempre he estado junto a ellos; dormía junto a ellos, salía a los congresos y seminarios junto a ellos, y después también a las marchas, a los bloqueos de caminos y a las huelgas de hambre, siempre juntos, porque había un gobierno del neoliberalismo que nos oprimía, que nos reprimía, que nos encarcelaba, que nos detenía. Para liberarnos teníamos que organizarnos.

WR: ¿Cómo fue este proceso?

SP: En ese entonces no había radios, yo solo producía programas. Todo lo que cantaban, lo que lloraban, lo que protestaban,  nosotros lo  difundíamos. Poco a poco, después de tanta lucha, logramos fundar la Radio Lachiwana, todavía temblando porque es muy diferente la  producción de programas que el asumir el micrófono en vivo y directo, porque ahí directito llegas; si te equivocaste, te equivocaste;  y si lo  hiciste bien, lo hiciste bien. Pero no hay que tener miedo al micrófono; tampoco, hay que decir: no soy profesional, no voy a poder asumir este trabajo. ¡No, hermanas y hermanos! Todas y todos somos comunicadores. Es como en una reunión,  siempre hay alguien que conduce y nosotros solamente somos esos conductores.

 Cuando la comunicación se hace en nuestro idioma, es más fácil y más diversa porque te desenvuelves con facilidad; pero cuando no  es en tu idioma, tartamudeas, te sientas  insegura, no te desenvuelves facilito. Yo he sido Quechua hablante pero he aprendido el Castellano y me desenvuelvo en este idioma también, no con tanta facilidad pero sí me desenvuelvo.  Pero la comunicación es mejor si el lenguaje en el que se habla es  el originario, si se habla sencillo, en su idioma, con sinceridad. Hablando la verdad, así ganas la confianza. Cuando pierdes la confianza, ahí sí te mueres, te mueres.

WR: ¿Cómo se logra hacer esta comunicación sencilla y sincera?

SP: Seamos hombres o mujeres, tenemos que asumir la comunicación con pasión y con visión. Eso es lo importante, el resto se hace. Tienes que difundir tu  música, hablar de tu comida, hablar de tu organización, hablar de tu te

Susana Pacara

«Al micrófono no hay que tenerle miedo; es importante dar a conocer nuestra realidad, nuestro canto, nuestra rabia, nuestra alegría y nuestra protesta.»

jido. Cómo tejes depende de dónde estás. Debes hablar de cómo tejes en el sector de los llanos o del oriente, cómo tejes la estera, cómo tejes tu vestimenta de la fibra del árbol, cómo coleccionas plantas medicinales y cómo te curas cuando estás enferma. Esto es lo que hay que conocer.  Por ejemplo, la orina es medicina para todo, cura muchas enfermedades, es huácala, pero sale de tu cuerpo. Es santo remedio para el dolor de estómago  y para que no se piquen los dientes.  Otro ejemplo es usar el carbón o el limón en vez de la pasta de dientes. Hay tantas cosas, y esto es de lo que hay que hablar, esta es la comunicación originaria o indígena.

 Para hacer esta comunicación no hay que tener miedo. Cuando asumes el micrófono estás asumiendo la responsabilidad de todos y para todos. Quiero invitarles a las hermanas de esta emisora a tener confianza, a asumir la comunicación con firmeza y sin miedo; aunque te equivoques.  De la equivocación te formas, te fortaleces. Si no te equivocas, ¿cómo vas a saber que estás bien? Si no te equivocas, ¿cómo vas a saber que también otros se equivocan? No hay que tener miedo, todos hemos aprendido equivocándonos.  Incluso con la experiencia que tengo, yo todavía me equivoco. Lo importante es asumir la comunicación con responsabilidad, con pasión y con cariño. En mi idioma, el Quechua, se dice: desde el corazón y con cariño. Esto es la pasión. Además, necesitas tener visión, saber a dónde quieres ir, por qué quieres llegar ahí, y cómo vas a hacer para lograrlo.

WR: El miedo a los medios de comunicación no solamente se da en pueblos y nacionalidades indígenas, sino también entre mestizos y mestizas. ¿Por qué cree usted que existe esta resistencia?

 

SP: Debe ser porque no están formados en este ambiente. Mi abuela me decía que unas personas nacen para tejer bien; otras, para sembrar bien. Algunos nacemos  simplemente para hablar bien. No todos pueden ser comunicadores. Por ejemplo, cuando yo era niña, me gustaba siempre hablar. Desde niña tenía esa iniciativa, esa distinción que es lo que asumí con fuerza.  Lo importante es seguir comunicando, seguir dando el mensaje, sin importar si eres hombre, mujer, joven o anciano. Los ancianos también pueden hacer comunicación, con todo el conocimiento que tienen,  mucho mejor todavía.

Hermanas y hermanos,  al micrófono no hay que tenerle miedo. Es importante hacer conocer nuestra realidad, nuestro canto, nuestra rabia, nuestra alegría y nuestra protesta. Si no lo haces conocer, nadie va a saber por lo que estás pensando, nadie va a conocer lo que estás sufriendo, nadie va a saber si te reprimes o te reprimen. En cambio, cuando te expresas conoces a personas que pasan por lo que tú has pasado. Así nacen la lucha y la historia, a través de la expresión.

WR: Usted dijo algo muy importante, que la comunicación debe ir de la mano de los procesos políticos, del empoderamiento de la gente, y de la lucha. Si una radio no tiene esta propuesta política, no tiene alma; se vuelve comercial.  ¿Qué se debe hacer para que más gente se sume para lograr que  América Latina tenga más radios comunitarias y más  medios de comunicación con estas características?

SP: Los pueblos originarios no somos lectores, no somos teóricos, no somos escritores;  somos dialectos. No solo decimos, hacemos. Esta es la gran diferencia, y la radio no se dice, se hace.  Así como nos une nuestro territorio, tenemos que unir las fuerzas para tener radio emisoras de verdad desde donde hagamos conocer nuestras problemáticas.

Cuando una persona lleva una carga sola, ésta es más pesada. Además, es muy diferente mirar a otra persona llevar la carga porque no estás cargando y no palpas si es pesada o  si te hace doler la espalda; no sientes. En cambio, cuando ayudas a llevar la carga,  sientes que el bulto es pesado, o que se resbala de la espalda, y buscas algo en qué apoyarte.  Por eso es tan importante palpar. Cuando te lo cuentan, es diferente que cuando estás en el lugar, porque sientes. La comunicación es igual, es el medio por el cual todos nos unimos para llevar juntos el bulto.

Pero para esto tenemos que saber que la comunicación no es vertical. Un medio de comunicación comunitario tiene que ser horizontal. Esto quiere decir aceptar diversas culturas y diversas opiniones. Es lo contrario de lo empresarial. El empresariado no te da porque quiere darte, sino porque te quiere absorber. Nosotros no podemos  caer en eso. Tenemos que trabajar por el bien del pueblo, por el bien de todos y todas. Esta es la misión y visión de un comunicador, esto es lo que he aprendido. No me lo enseñaron en la universidad ni en los talleres, lo he aprendido en las luchas; y esto es lo que quiero compartir, hermanas y hermanos.

 

 

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