Comunidades y Derechos

Se cumplen 23 años del Feriado Bancario en Ecuador

¿Por qué sucedió y qué significa ?

 

 

 

Por: Viviana Erazo @vivianaerz

Publicado 08 de marzo del 2022

 

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El 08 de marzo de 1999, el entonces presidente Jamil Mahuad declaró un Feriado Bancario.  El anuncio público lo hizo el entonces Superintendente de Bancos, Jorge Egas Peña. 

El anuncio de feriado bancario señalaba que durante 24 horas se congelarían los ahorros de las y los ciudadanos; es decir, los cuenta ahorristas no podían sacar dinero de los bancos ni hacer ninguna transacción. En el comunicado a la nación, Egas dijo “hemos considerado necesario prolongar por un día el feriado bancario, decretado hoy por la Junta Bancaria”. 

Sin embargo, antes de que finalice el día, Egas Peña volvió a hablar en cadena nacional para comunicar que el feriado se extendería durante 5 días. 

Tres días después, el 11 de marzo de 1999, Mahuad firmó el Decreto Ejecutivo 685, que  congeló los ahorros por 365 días. Los cuenta ahorristas sólo podían retirar saldos de máximo hasta 2 millones de sucres o hasta 500 dólares de cuentas en moneda extranjera. En total, los bancos retuvieron: 4 billones de sucres y USD 350 millones de dólares.

El feriado bancario se dio a pesar de que Mahuad, quien tan solo iba un año en el poder, había asegurado días antes, que “el gobierno jamás va a incautar, jamás va a confiscar las cuentas de nadie”. Esta acción congeló los depósitos de más de un millón de personas, entre ellos jubilados, quienes depositaron los recursos de sus cesantías en los bancos para ganar intereses, y terminaron sin volver a ver su dinero. 

La medida fue adoptada según el gobierno de entonces, para evitar el retiro masivo de dinero de los bancos y proteger a la banca, que estaba quebrada, de quedarse sin liquidez. 

Tras el anuncio, docentes, choferes, trabajadores y organizaciones indígenas intensificaron sus protestas en las calles. Las organizaciones ya venían protestando por la devaluación de la moneda, que se aceleró en 1999, ya que el Banco Central emitía dinero en forma excesiva, depreciando el valor del Sucre, para cubrir los gastos públicos y salvar a los bancos ya en crisis. Después del anuncio de Egas, la moneda ecuatoriana se devaluó  en más de un 50%, la devaluación más alta del siglo XX en Ecuador, según el Banco Central del Ecuador. 

 

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¿Por qué estaban en quiebra los bancos? 

Ecuador atravesaba una crisis que inició en 1998, los antecedentes fueron las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño ese año, el colapso de los precios del petróleo entre 1998 y 1999, y la crisis financiera internacional iniciada en el Sudeste Asiático en 1997. 

Estos puntos críticos no sólo estuvieron presentes en Ecuador también los atravesaron países como Colombia, Perú y Bolivia; sin embargo este fue el país más afectado de la región. Debido al Feriado Bancario se registró el mayor porcentaje de migración de la historia del país: 903.974 personas entre 1999 y 2000 salieron con dirección a EEUU y Europa, según detalle del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) en su Registro Estadístico de Entradas y Salidas Internacionales.

CUADRO 1

Migrantes producto de la Crisis Económica 1999 y 2000

 384.000 personas salieron del Ecuador en 2019 

519.974. personas salieron en 2000

total de 903.974  de migrantes

Fuente INEC

La crisis también se manifestó en la expansión del desempleo, el subempleo y la pobreza. El primero ascendió, en las tres principales ciudades del país – Quito, Guayaquil y Cuenca- pasando del 8% en 1998 al 17% a mediados de 1999. Mientras que la pobreza urbana pasó del 36% al 65%, según datos del INEC. 

Para Wilma Salgado, ex Ministra de Economía y ex Gerenta de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), la verdadera razón de la crisis fue el establecimiento de políticas que permitieron otorgar créditos millonarios a la banca a través de instituciones públicas, a esto se sumó la institución de leyes para que el Estado asumiera el pago de las deudas de la banca privada.

Esta política a favor de los bancos tuvo su origen en 1992, durante el Gobierno de Sixto Durán Ballén y Alberto Dahik, quienes liberaron el sistema financiero que, entre otros aspectos, despojó a la Superintendencia de Bancos, el control de las instituciones bancarias. 

Esta liberalización se produjo a través de la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero, aprobada en 1994, lo que facilitó que los dueños de los bancos incursionar en múltiples actividades y negocios y ampliar el número de créditos a sus propias empresas, casi sin garantías. Los créditos vinculados, eran préstamos que los bancos otorgaban a sus propios accionistas o administradores, sin control por parte del Estado. Es decir, según Salgado “se les dio la libertad a los bancos de que se hagan auto préstamos sin presentar garantías”.

Esto despertó la avaricia de muchos banqueros que tenían intereses en adquirir empresas de todo tipo: medios de comunicación, petroleras, incluso camaroneras. como fue el caso de Roberto Isaías, principal accionista de Filanbanco y líder del denominado Grupo Isaías, quien llegó a ser dueño de al menos 150 empresas de todo tipo en el país.

Muchas de estas empresas habían recibido préstamos con el dinero de los depositantes. Cuando Filanbanco quebró en 1998, el Estado Ecuatoriano le otorgó un salvataje de USD 849 millones, lo cual equivalía al 70% de la reserva monetaria del país. 

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¿Por qué el Estado asumió la deuda de los bancos? 

Todo fue gracias a la creación de la Agencia de Garantías de Depósitos (AGD) el 28 de noviembre de 1998, facultada por la Ley de Reordenamiento en Materia Económica en el Área Tributario-Financiera. En los detalles de la creación de la AGD, resaltaba la figura de “saneamiento”, lo que significó que el Estado tendría que responsabilizarse del 100 por ciento de los depósitos bancarios, entre estos, también se contaban los depósitos realizados en paraísos fiscales o empresas off shore, que pertenecían a los grupos económicos. 

Pese a la creación de la AGD, en 1999 cerraron 18 entidades financieras, entre estas Financorp, Azuay, Finagro, Occidente, Banco del Progreso, Bancomex, Banco Popular, Banco Unión, Banco de Crédito, Filanbanco y Banco La Previsora, los bancos más grandes del país. El Estado asumió los costos, para luego derivarlos a la población, a través de diversos mecanismos, entre ellos, la reducción del gasto social y la elevación del costo de los servicios públicos. En la práctica, la AGD asumió la caída del sistema financiero e inyectó capital a los bancos que tenían problemas, usando recursos del Estado, es decir, dinero de las y los ciudadanos. 

En el caso de Filanbanco, los pactos políticos entre la Democracia Popular (DP) y el Partido Social Cristiano, PSC, en el entonces Congreso Nacional, impidieron según Wilma Salgado, que los depósitos de los cuenta ahorristas no se garantizaran con los bienes y propiedades de los accionistas de este banco. 

Lo que significó, según la economista, que “los dueños de los bancos no se hicieron responsables del dinero que prestaron a sus propias empresas con dinero de los clientes de sus bancos, el Estado asumió la deuda con los ciudadanos pero los banqueros no devolvieron el dinero.”

Mientras Wilma Salgado ejercía como Gerenta de la AGD (2003-2004), ordenó el embargo de bienes a decenas de empresas e individuos que adeudaban dinero a los bancos quebrados durante la Crisis Financiera de 1999. La AGD no efectuó anteriormente este tipo de acciones ya que los entonces funcionarios, recibieron múltiples amenazas de los grupos de poder del país: “A los funcionarios que se les ponía a cargo, los asustaban y preferían no insistir en los embargos, por su seguridad y la de sus familias, ni siquiera presentaron denuncias”, explica Salgado. 

Pero la situación fue diferente con los pequeños empresarios y emprendedores a los que se los denominó ‘deudores de buena fe’. Este grupo estaba conformado por 4.900 personas,  quienes obtuvieron préstamos o recibieron créditos de los bancos que cerraron, sin embargo, continuaron pagando sus deudas con interés sobre capital e interés sobre interés al Banco Central. 

 

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¿Qué pasó luego del Feriado Bancario?

Tras 23 años, aún hay gente que no logró recuperar sus ahorros, familias destruidas por la migración. De su parte el ex presidente Jamil Mahuad, fue sentenciado a ocho años por peculado tras un juicio que duró 20 años. Según la Fiscalía, Mahuad tiene responsabilidad penal por la crisis bancaria. 

Para Wilma Salgado, el Feriado Bancario afectó a todo el país, no solo a las personas que tenían su dinero en bancos “En realidad nos afectó a todos porque el dinero del Estado que se podía usar en salud, educación y obras públicas, se destinó para salvar bancos que se declararon en quiebra por préstamos que se hicieron a ellos mismos con dinero de sus usuarios, dinero por el cual no respondieron. El Estado les pagó por robarle al pueblo”. Por lo que Salgado afirma que quienes conocen y vivieron la crisis bancaria, aún exigen justicia

En suma, el Feriado Bancario costó a los ecuatorianos más de 8 mil millones de dólares; es decir, la tercera parte del Producto Interno Bruto (PIB) de ese entonces, según un informe entregado por la Comisión Investigadora de la Crisis Económica Financiera. Sin embargo, aún están latentes los costos sociales que esta crisis dejó para el país.