Tiempo de lectura: 7 minutos

José Daniel Chaluisa Cusco: el cargador de luchas

Por: Equipo de redacción Wambra @wambraec

Ilustración: Nataly Pilaguano

 

 Tiempo de lectura: 7 minutos

Estibador: persona que tiene por oficio cargar y descargar. Cargador: persona que sostiene en su espalda el peso que otro no puede. En los mercados levantan bultos de papas, frutas, arroz, harina, cebolla. Todos los días llevan las compras de otros. Todas las noches descargan la comida de otros. José Daniel Chaluisa era cargador en el mercado de San Roque, uno de los más grandes de Quito, donde llegan muchos de los alimentos del campo para distribuirse a otros mercados, tiendas y restaurantes de toda la capital. 

– Aquí también andaba estibando, aquí en el mercado, cargando de madrugada, creo que levantaba desde las dos de la mañana hasta las dos de la tarde, así trabajaba aquí sirviendo a los clientes –recuerda Jaime Chiguano, amigo de José Daniel y presidente de la Asociación de Estibadores Mixto Migrantes Mercado Nuevo San Roque, sentado en un cajón de plástico, en el local de venta de aguacates de su esposa, María Elena, durante la entrevista que nos concede. Los dos eran amigos de José Daniel, lo conocían desde niños, porque nacieron en la misma comunidad, fueron a la misma escuela y migraron a Quito hace más de veinte años.

José Daniel nació en Zumbahua, una de las comunidades indígenas más empobrecidas del Cantón Pujilí, en la provincia de Cotopaxi. Tenía cuarenta años y vivía con su esposa, Eloisa Chasiquisa, en la comuna la Esperanza. Juntos tuvieron nueve hijos e hijas, pero también cuidaban a un nieto como un hijo más. Por eso, Eloisa llora mientras dice:

­– Ahora quedé con diez hijos, quedé.

Como muchos campesinos que no logran sobrevivir de la agricultura, José Daniel migró a Quito cuando era pequeño. De lunes a viernes trabajaba en el Mercado de San Roque, con Baltazar, su papá, un hombre de la tercera edad y de piel endurecida por el sol. Solo regresaba a su comunidad los fines de semana, cuando podía. Juntos alquilaban un cuarto sencillo para dormir cerca del mercado. José Daniel y Baltazar trabajaban en la madrugada y en la noche. Por cada quintal que cargaban recibía 25 centavos de dólar, pero este valor no era fijo, ya que dependía mucho del cliente; en un buen día podían ganar quince dólares.

– Es un trabajo súper duro, pero mi padre trataba de mantenernos así solo de estibador; así cargando con la soga– cuenta Wilson Chaluisa, hijo de José, en una entrevista para Diario El Comercio .

 

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José Daniel era socio de la Asociación de Estibadores Mixto Migrantes Mercado Nuevo San Roque, una organización que empezó con 570 socios y socias, y que hoy, con personería jurídica, agrupa a 950 estibadores y estibadoras del Mercado San Roque. La mayoría de los socios son indígenas que migraron de Cotopaxi, Chimborazo, Imbabura y Carchi.

– Indígenas somos, panzaleo soy y el compañero Chaluisa mismo es –dice Jaime, presidente de la Asociación de Estibadores, como una forma de explicar la razón por la cual su asociación, junto a otros trabajadores del mercado, se sumaron al Paro Nacional ante el llamado de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).

– Todos los mercados, con los negociantes, todos salieron a defender, contra ese paquetazo. Salieron toditos ya, todo el mundo, eso era una sola. No salimos así de salir por salir. Primeramente, conversamos, de ahí ya nos convocamos, la CONAIE dijo ese día, de ahí ya salimos –cuenta Jaime, en un castellano forzado, ya que su lengua materna es el quichua.

El siete de octubre, quinto día del Paro Nacional, José Daniel estaba en la protesta junto a sus compañeros estibadores. Los comerciantes del mercado y otras personas del barrio San Roque cerraron con llantas y escombros las vías de paso de los Túneles, arteria vial que conecta el sur con el norte de Quito. La Policía llegó a San Roque para abrir la circulación. Jaime recuerda:

– Ellos llegaron a coger a quien era y quien no era, a maltratar. Botaban  bomba, gas asome quien sea, sea mujer, sean niños, no sabían respetar, si botaban a toditos. Al que asoma, bota bomba, bota gas. Ahí era, tremendo el caso de nosotros. Por ejemplo, a un niño le botaban y hacían desmayar, pues.

Un video difundido en redes sociales muestra que la Policía inicia una persecución a varias personas sobre el puente peatonal que une el viejo mercado de San Roque con el nuevo. La Policía los persigue en moto y a pie,  y los acorrala en una puerta de rejas cerrada que da paso al antiguo mercado. Un video en específico muestra este momento, pero el preciso instante en el que las personas caen, el celular se mueve.  Luego se mira a dos cuerpos que permanecen debajo del puente, y lo que parece ser el cuerpo de una tercera persona, que hasta ahora no se ha podido confirmar. Uno de ellos es José Daniel, y el otro, Marco Oto.

Jaime recuerda que él estaba en la parte de arriba del mercado nuevo con sus compañeros, cuando vio que los Policías acorralaron a José Daniel contra la puerta de rejas. Él quería cruzar hacia el otro lado:

– Él estaba pasando en la puerta, como justo había una malla ahí, ya estaba queriendo subir para ya pasar al otro lado (…) El compañero Chaluisa así justo en la esquina, el compañero ya asustado, ya estaba colgado para pasar, el motorizado llega sin decir nada, en vez de coger o hacer parar, no pues, llega, da un golpe, bota para abajo. De ahí, como ellos estaban con gas, con todas las bombas, entonces nosotros ¿qué vamos a decir a ellos?.

La Ministra de Gobierno María Paula Romo, en Rueda de Prensa, junto al Comandante General de la Policía Nelson Villegas, el diez de octubre, habló sobre las muertes en el contexto de la protesta y dijo: “Tenemos dos jóvenes que cayeron de un puente, en ¿qué contexto?, cuando intentaban trepar por una puerta cerrada (…) En ese video se puede mirar, una puerta cerrada, en esa puerta cerrada había policías que impedían el paso, y algunas personas escalaron esa puerta, ahí dos jóvenes cayeron del puente, ustedes han visto las imágenes”. Ante esto, Jaime Chiguano, cuenta una y otra vez lo sucedido y está seguro que su compañero cayó del puente porque la Policía lo golpeó:

– El compañero también quería pasar al otro lado, justo estaba a punto de pasar y dos motorizados llegan, dan un toletazo y botan para abajo (…) Tanto problema, tantas heridas, tantas muertes por no reconocer, por no hacer la ayuda. Están diciendo cualquier cosa: que eso no pasó, que ese fue accidente, que él era ladrón.

Wilson Chaluisa,  uno de los hijos de José Daniel, sostiene algo similar, basándose en lo que le contaron las personas que estuvieron ahí ese día:

– Mi padre, a veces, no es para correr nomás, entonces se ha quedado parado, se cayó así con la moto, se quiere sostener así, se queda guindado,  pero viene el policía, baja de la moto y le da con el tolete y ya no se puede sujetar, cuando uno se está roto la mano y se va de una para adentro –cuenta Wilson Chaluisa en el testimonio visual recolectado por la Fundación INREDH.

Cuando Jaime y los estibadores del mercado vieron que José Daniel cayó, corrieron hacia donde estaba su cuerpo. Según recuerda Jaime, José Daniel aún se movía

– Nosotros ya tocó ir a ver al compañero Chaluisa que estaba ya en el suelo, que está muerto, como está. Después nosotros justo llegamos y el compañero estaba todo tendido, humanamente el otro compañero vino a llorar, nosotros también. Pedimos ambulancia, ni llegó, ni casi un cuarto de hora no llegó, y de ahí sí tocó ir a buscar una camioneta –recuerda Jaime con tristeza.

Algunos estibadores del mercado, cargaron a José Daniel y caminaron con su cuerpo hasta subirlo a una camioneta que lo trasladó al Hospital Carlos Andrade Marín. El cuerpo de su compañero, fue una de las cargas más pesadas que les ha tocado llevar a cuestas.

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José Daniel presentaba “politraumatismos, fracturas y una luxación expuesta en el quinto metacarpiano de la mano izquierda” según el formulario de la historia clínica del Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM) y muere por un “un trauma craneoencefálico severo, contusión hemorrágica parietal y una fractura del arco costal izquierdo” según el certificado de defunción. Sus manos, que cargaron el peso que otros no podían, no lograron sostener su propio peso. Ningunas manos lo conseguirían si estuvieran recibiendo golpes hasta el punto de la luxación.

En el lugar donde cayó su cuerpo,  hoy se encuentra dibujado un corazón azul, una cruz blanca y su nombre:  José Daniel Chaluisa Cusco.

– Como padre, me quedé muerto, solito me quedé– dice Baltazar en un castellano impuesto al quichua, en una entrevista para diario El Comercio. Para Don Baltazar, no solo su hijo murió ese día sino siente que él también.  Ya no tendrá con quien trabajar, ni quién cargue el peso que sus huesos envejecidos ya no soportan.

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La muerte de José Daniel Chaluisa generó tristeza entre los trabajadores del mercado, dice Jaime. Como una forma de reconocer el trabajo que realizó más de veinte años, la Asociación de Estibadores organizó una colecta apoyada por los comerciantes, los vendedores de comidas y casi todos los estibadores del mercado de San Roque. Lograron recolectar 660 dólares para Eloisa, esposa de José Daniel, quien se queda sola a cargo de nueve hijos y un pequeño nieto.

El 22 de octubre, nueve días después de que el movimiento indígena  dialogara con el gobierno de Lenin Moreno para poner fin al Paro Nacional, la Asociación de Estibadores recibió la aprobación de los estatutos para su legalización definitiva. Según Jaime, la muerte del compañero Chaluisa, les hizo valorar más a la organización. Ahora quieren fortalecerla y conseguir chalecos y hacer credenciales para cada uno de sus integrantes socias. Además, como indígenas esperan capacitarse cada vez más en la organización social, porque consideran que así nadie más los volverá a tratar mal.

 

 

 

Fuentes:

Entrevista a Jaime Chiguano, realizada por Wambra Medio Digital Comunitario

INREDH TV Digital. Entrevista a Wilson Chaluisa, hijo de José Daniel y José

Chusin, cuñado. (2019, Octubre 30). Recuperado de  https://www.youtube.com/watch?v=JLnRHhZKTAo

Fundación INREDH. José Daniel Chaluisa, muerto en las protestas sociales, registró una luxación en su mano izquierda. (2019, Noviembre 10). Recuperado de https://www.inredh.org/index.php/noticias-inredh/actualidad/1238-jose-daniel-chaluisa-muerto-en-las-protestas-sociales-registro-una-luxacion-en-su-mano-izquierda-3

Entrevista a Baltazar Chaluisa, Padre de José Chaluisa. (2019, Noviembre 9). Padre de José Chaluisa, fallecido en el contexto de las protestas: ‘Voy a luchar por mi hijo.’ El Comercio. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=VYalrazphmQ

Díaz, Valentín. (2019, Noviembre 9). Padre de José Daniel Chaluisa, muerto en el contexto de las protestas: ‘Ni la ambulancia no mandaron, no vino.’ El Comercio. Recuperado de https://www.elcomercio.com/actualidad/chaluisa-san-roque-paro-muerte.html

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