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Se utiliza vieja doctrina del shock en Chile para contener protestas

 

Por Santiago Navarro F

publicado originalmente en AvispaMidia

 

Desde el pasado jueves (17), tras el anuncio de un aumento del valor del ticket del metro en Santiago de Chile, cientos de estudiantes secundarios y ciudadanos en general salieron a protestar a las calles extendiendo las manifestaciones hacia el resto del país. El presidente, Sebastián Piñera, anunció que se estaba viviendo un contexto de “guerra”, por lo que decidió decretar “Estado de emergencia”.

Las protestas iniciaron cuando el gobierno del presidente Sebastián Piñera decidió subir el precio del pasaje del metro alcanzando un costo de 830 pesos en las horas pico (US$1,17 aproximadamente). El nivel de las protestas aumentaron con el llamado  “jueves negro” (17), como se conoció el día cuando cientos de personas intentaron entrar a las estaciones del metro sin pagar.

Las manifestaciones se extendieron hacia las principales ciudades de Chile lo que obligó, el sábado 19, al mandatario a recular y suspender el alza de precios del metro, pero a su vez declaró el estado de emergencia y el toque de queda en las principales ciudades de este país. “Vamos a suspender el alza de los pasajes del metro, lo que requerirá la aprobación de una ley que debe ser muy urgente”, dijo el presidente en una declaración desde el palacio de La Moneda.

Al igual que el dictador Augusto Pinochet, el actual presidente ha justificado la presencia de militares en las calles y el uso de la violencia aseverando, “estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie y que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”, dijo el mandatario refiriéndose a los manifestantes.

Para Alejandra Milán, coordinadora de la Cumbre de los Pueblo de Santiago de Chile, la declaración del gobierno Piñera deja mucho en duda. “Están creando la figura de un enemigo interno para desviar la atención de la desigualdad económica que estamos viviendo los chilenos”, dijo Milán para Avispa Midia.

El presidente de este país sudamericano no sólo justificó este escenario de militarización sino que también pidió a sus compatriotas, “que nos unamos en esta batalla que no podemos perder, que nos ayuden a que todos tengamos mañana un día lo más normal posible y que logremos por fin empezar a ganar esta batalla. No vamos a permitir que los delincuentes se sientan dueños de este país”, sostuvo Piñera.

Por lo menos 10 mil militares se desplegaron en Santiago y ciudades como Valparaíso y Concepción durante las protestas. Hasta la mañana de este lunes (21) medios de comunicación locales reportan once muertos y centenas de detenidos, la gran mayoría de ellas en la capital, Santiago. Aunque los datos oficiales del gobierno señalan que sólo son ocho personas las que han fallecido y más de 200 heridas. También informó  la Fiscalía Nacional que hasta este domingo se reportaban 1462 detenidos.

 

 

Desaparecidos y torturados

El estado de emergencia y el toque de queda estaba previsto que terminara el día lunes (21) a las 6 de la mañana. Pero hasta la tarde de este día, los militares, así como tanquetas y helicópteros están presentes en las principales ciudades donde también cada vez comienzan a sumarse más manifestantes. “Casi todo Chile está en estado de emergencia y toque de queda. Lo que significa que el orden público queda en manos de ejército con el respaldo del gobierno. Están matando gente, hay muchas personas más que no han sido encontradas, hay personas torturadas y secuestradas, incluso hay videos y fotografías que las mismas personas están registrando”, puntualizó la comunicadora Ñarki Kürru, del medio libre la Zarzamora, para Avispa Midia.

En la ciudad de Concepción, por ejemplo, los policías desaparecieron de las calles, fueron acuartelados. “Es verdad que hubo acciones directas por parte del pueblo, porque ya está harto de este modelo neoliberal capitalista, pero hubo gente del propio gobierno que provocó el sabotaje para justificar inmediatamente después el estado de emergencia”, denunció Ñarki Kürru.

La comunicadora, junto con otros colegas de los llamados medios libres, lleva un registro de los acontecimientos de este contexto de emergencia y denuncia que, “la estrategia está clara. Lo que hicieron acá es dar pie a que sucedieran las reacciones sociales para justificar la represión. Porque además hay registros donde los militares y policías están generando montajes para criminalizar el movimiento que se está dando en todo el territorio chileno y lo que buscan es debilitarlo. Ya sabemos cómo funcionan en estos contextos de crisis”.

foto de medios libres

 

Los criminales

Desde que se declararon los toques de queda los cacerolazos han sido masivos, las marchas, barricadas, pero también la resistencia frontal contra las fuerzas policiales y militares, principalmente, por los jóvenes.

 “Hay una generación, la de la dictadura de Pinochet, que tiene miedo. Esta generación de jóvenes, que en su mayoría son secundarios, ellos no son hijos de este miedo y por eso han tenido el valor de salir a las calles. Nos han dado una lección y han inspirado a que las viejas generaciones a salir también a las calles, porque ya estamos hartos”, asevera la catedrática Bárbara Jerez, de la Universidad de Valparaíso.

Las manifestaciones que iniciaron estos jóvenes inspiraron también a los sindicatos mineros y portuarios de Chile, quienes se sumaron a las protestas llamando a una huelga general contra el gobierno del presidente Sebastián Piñera este día lunes. 

“Vamos por la huelga general hasta echar abajo el estado de emergencia, sacar a los militares de las calles, derrotar al gobierno de Piñera y lograr cada una de las demandas del pueblo trabajador, sectores populares, juventud, pensionados y mujeres”, anunciaron los portuarios y los mineros en un comunicado.

Pero además los trabajadores que han salido a esta huelga han dejado claro, “que las protestas no son por el alza del precio del transporte, porque eso solo fue el detonante de esta explosión por las injusticias que vivimos a diario”, reza el comunicado.

“Quiero aseverar que el gobierno está mintiendo cuando se refiere a que esta es una guerra contra los criminales y los saqueadores. Eso es mentira, esta es una guerra contra el pueblo de Chile, contra los trabajadores, hacia la clase pobre que ahora está en la calle defendiendo la tierra y luchando contra los abusos dictatoriales del modelo neoliberal y capitalista”, agrega Kürru. 

 

foto de medios libres

 

 

El origen de las protestas

Pareciera ser que el aumento del costo del trasporte público en este país fue suficiente para detonar las protestas intensas en las calles. Pero el caldo de cultivo de este contexto se remonta desde la implementación de las políticas neoliberales en la dictadura de Pinochet en los años 80.

 “Hay un mito en América latina de que Chile es un país que ha salido de la pobreza, como un país en excepción. Como lo ha dicho Piñera hace unos días al anunciarlo como un oasis. Pero resulta que este oasis está asentado en mucha miseria y corrupción. Tan sólo en los dos últimos dos años el desempleo y el subempleo se han agudizado. A ésto se suma el aumento del narcotráfico, la precarización de la salud y las muy bajas pensiones que reciben los trabajadores. Es el efecto de 30 años de estas políticas neoliberales”, señala la investigadora Jerez para Avispa Midia.

La periodista canadiense Naomi Klein en su libro “La Doctrina del Shock. El Auge del Capitalismo del Desastre” ha documentado que el sistema capitalista ha hecho uso del contexto de crisis para reorientar los ciclos de acumulación y reproducción del capital. A tal grado de provocar, si es necesario, estas crisis para instaurar lo que ha denominado como el “capitalismo del desastre”, una doctrina formada bajo los presupuestos del padre de la Escuela de Chicago, Milton Friedman,  cuyo objetivo es desmantelar los restos del Estado de Bienestar y promover a nivel global el modelo de desarrollo neoliberal.

“A partir de este modelo han privatizado todo, la educación, la salud, la vivienda, las pensiones, toda la vida esta privatizada. Pero han incentivado al sistema crediticio, lo que ha llevado a la quiebra a cientos de familias. Ésto no es un oasis, es un espejismo y esto lo deben de ver los demás países, porque es algo que no se debe de hacer”, asevera la académica Jerez, quien también forma parte del Observatorio Plurinacional de Salares Andinos.

Chile fue primer laboratorio donde se aplicó la doctrina del shock para implementar las políticas neoliberales. Allí la “crisis aprovechable” fue el golpe de Estado de Pinochet y la represión impuesta por él. En días recientes en la víspera de este contexto de lo que Piñera ha llamado de “guerra”, la periodista Naomi Clein se expresó con un breve comentario en sus redes sociales. “Amor y fuerza a mis compañer@s en Chile #NoShock”.

“El análisis de los distintos movimientos sociales, ambientales y políticos  quienes hemos estado debatiendo, entendemos que todo apuntan a las intenciones de aplicar doctrina del shock e invisibilizar la protesta pacífica. Pretenden dar mayor atención  a los desmanes que se están realizando en el país que de alguna forma han sido provocados”, comparte Milán.

 

Un largo camino

El panorama de protestas para Chile parece que por el momento no tendrá una pronta conclusión ya que, los días 16 y 17 de noviembre y entre los primero días de diciembre, este país sudamericano será sede del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico APEC 2019 y, en enero del año 2020, será sede de la COP25, donde se esperan otras manifestaciones, como las de los pueblos indígenas.

De acuerdo con Alejandra Milán, estas reuniones no responden al contexto de crisis que está sufriendo la humanidad, tampoco a las necesidades de los pueblos originarios de Chile. “Porque la reunión de la APEC no es para resolver nuestros problemas, sino para continuar con su dinámica de negocios. En Chile tenemos muchas zonas de sacrificio donde están instaladas las empresas y que un día fueron prístinos. Hoy día son lugares absolutamente contaminados donde las comunidades están enfermos de cáncer. Entonces hay un cansancio, también, por la injusticia. Porque estas industrias se hacen millonarios a costa del bienestar de las personas que son más vulnerables”. 

Milán prevé una oportunismo por parte del gobierno de Piñera para disminuir las libertades y tener mayor control. Pero también asegura que es una oportunidad para la sociedad chilena. “Creemos que estamos en un momento coyuntural en el que podemos reflexionar hacia un cambio de rumbo, que efectivamente cambie el modelo actual”.

Hasta el cierre de este reportaje se reportaba a un joven de 22 años baleado y atropellado por infantería de Marina en la población Libertad, comuna de Talcahuano. Así mismo decenas de barricadas continúan levantándose en diversos puntos de Chile y para el día miércoles la Central Unitaria de Trabajadores está convocando a un paro general de labores.

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