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Represión a protesta de arroceros que exigen precio justo de su producto

 

Por Verónica Calvopiña @kinoraxx

Publicado 07 de septiembre 2021

 

Agricultores y productores arroceros de Guayas protestaron en exigencia de un precio que consideran justo para la saca de arroz. La medida incluyó el cierre de varias vías que conectan el interior de la provincia.

La policía nacional reprimió parte de esta protesta en el sector El Limonal, en el cantón Daule. En vídeos compartidos en redes sociales, se aseguró que hubo un uso excesivo de gases lacrimógenos. Producto de la represión, Primitivo Espinoza, Presidente Nacional de la Federación Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino, FENAUSE, recibió un impacto en la cabeza por lo que fue llevado a un hospital.

Los gremios y asociaciones de arroceros anunciaron el pasado martes 7 de septiembre esta medida de protesta, luego de la comparecencia que tuvieron en la Asamblea Nacional, donde también participó la Ministra de Agricultura, Tanlly Vera Mendoza. Las explicaciones de la ministra, sin embargo, no satisficieron las exigencias de los productores.

La ministra informó en la Asamblea que el ministerio ha tomado varias medidas para fijar y regular el precio del arroz, el banano y otros productos agrícolas y pecuarios. También aseguró que la entidad fijó políticas agropecuarias y un Plan de Contingencia para los agricultores.

Los agricultores y productores arroceros mencionan que estas medidas no son suficientes, y no solucionan el problema de fondo que es el bajo valor con que las piladoras compran el producto.  Luis Pilalot de la Federación Nacional de Afiliados al Seguro Social Campesino, FEUNASE, momentos antes de la comparecencia de la ministra Vera, señaló que las piladoras siguen pagando entre 18 y 20 dólares por la saca de arroz de 200 libras, pese a que el gobierno elevó el precio.

Eso mientras, los consumidores encuentran el precio de la libra de arroz, en alrededor de 0.60 UDS y el quintal, está por los 45 dólares en comercios y supermercados. La propuesta de las y los productores de arroz, es que el precio suba a 35 dólares, y se avance con créditos baratos, tal como fue la propuesta hecha en campaña por el actual presidente, Guillermo Lasso. También piden que se reduzca el precio de los insumos agrícolas y de la gasolina que encarecen los actuales costos de producción.

Pilalot aseguró que la FEUNASE entregará en los próximos días, una propuesta al gobierno, donde se exige el cumplimiento del artículo 282 de la Ley de Soberanía Alimentaria, a fin de resguardar en el presupuesto nacional el 3% del PIB, para la agricultura familiar campesina.

La ministra en su comparecencia, aseguró que el precio exigido no es competitivo frente a otros países, por lo cual señaló que se necesita mejorar la tecnificación, el riego, la entrega de semillas de calidad, entre otras condiciones. Pero los arroceros no son los únicos que se quejan de los bajos costos que paga la intermediación. El mismo problema lo vive el sector lechero y bananero.

Francisco Abad, coordinador de la Federación de Productores de Leche, en cambio aseguró que la industria lechera pretende pagar 0,26 centavos de dólar por el litro de leche, mientras el producto llega a costar hasta $1.59. De igual forma, Segundo Boanerges Solano, de la Federación Nacional de Bananeros, manifestó que el reconocimiento del precio mínimo de sustentación de la caja de banano para los pequeños productores.

Sandra Plúas, productora arrocera, exigió que la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA) vuelva a reactivarse y sea entregada a las y los pequeños agricultores. Esta empresa fue parte de las empresas públicas puestas en liquidación durante el gobierno pasado. La UNA compraba parte de la producción agrícola directamente a las y los campesinos para evitar la intermediación y mantener un costo oficial. También almacenaba parte de las cosechas y repartía insumos agrícolas.

La ministra se mantuvo su idea de señalar que el campo necesita mejorar a través de la tecnificación y con la firma de acuerdos de libre comercio, que supuestamente permitirían la exportación del producto. Sin embargo, en Colombia también se registran problemas entre el gobierno y los arroceros. En este país hace años existe un acuerdo de libre comercio con EEUU y la Unión Europea, lo que ha ocasionado una sobre oferta del producto, y la consecuente pérdida de cultivos para productores campesinos.