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Prohibición de Clínicas de Deshomosexualización

 

 

Publicado 04 septiembre 2020

 

 

El Código Orgánico de Salud que fue debatido por 8 años en Ecuador y finalmente aprobado en medio de la pandemia y una grave crisis sanitaria por la #Covid19. El debate sobre el contenido de este Código también involucra la lucha de la comunidad LGBTIQ, que es la prohibición de las llamadas “clínicas de deshomosexualización”, establecimientos denunciados por ejercer tortura contra gays, lesbianas, trans cobrando grandes sumas de dinero con la promesa de convertir y cambiar la identidad de género de las personas. 

Estás clínicas, por lo general, se escudan en nombres como Centros de Salud, Espacios de Rehabilitación de adicciones como drogas y alcohol, pero dentro realizan actos de tortura para personas de la diversidad sexo genérica que son ingresadas en contra de su voluntad y que reciben tratos degradantes para intentar modificar su conducta. Esto lo explica Cayetana Salao, activista por los derechos de la comunidad LGBTIQ, que ha realizado importantes investigaciones respecto a estos centros: “Este es un país en el que el prejuicio puede poner en riesgo tu vida, ponerte prohibiciones para que accedas a la salud. Estas clínicas “De rehabilitación” generalmente privados, y se generan situaciones que para nosotras son secuestros. A través de engaños son interceptados por los funcionarios de estas clínicas quienes a la fuerza las llevan en vehículos particulares, hemos detectado involucramiento de vehículos de la Policía y de funcionarios públicos. Se dan situaciones como que las mujeres son expuestas a situaciones de sexualización de su cuerpo, de exhibirse sexualmente, y a los hombres hacia lo “masculino”. Lo más grave que hemos encontrado son las violaciones correctivas que se basa en la creencia absurda que una mujer lesbiana con una violación va a agarrar el gusto por la heteroxesualidad”. 

Para Cayetana esto es claramente una violación de los derechos humanos que pese a las denuncias no hay resultados, señala que si bien estos centros son una amenaza existen otros mecanismos de vulneración de derechos similares “No se diga solo  que estos centros que generan internamientos forzados y encierros tipo confinamientos. También hay otros procesos de consejería religiosa que generan una tortura en las personas desde el discurso de odio y de rechazo a la diversidad sexual y de género”.

Frente a este contexto el Código Orgánico de Salud implica una progresión del derecho que se afianza en tanto también el Código Orgánico integral Penal (COIP) establece las sanciones en el caso de la tortura, además está el Reglamento para la Regulación de los Centros de Recuperación para Tratamiento a Personas con Adicciones N000 767. 

 

Para conocer más escucha la entrevista completa: