Conocer la carga viral

Así opera el virus en nuestro cuerpo

 

Por: Estefanía Espín, MSc. Biotecnología Biomédica

Imagen: Nicolás Grijalva B.

Publicado originalmente en Microbios

 

Publicado en 14 abril, 2020

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El nombre de nuestro actual enemigo viral es SARS-CoV-2, su apodo Coronavirus, su delito: causar la enfermedad respiratoria COVID-19. Nuestra estrategia: distanciamiento social para evitar contagiarnos pero, ¿y si nos contagiamos?, que sea con la menor carga viral posible, dijo alguien por ahí. ¿Será cierto?. Vamos a descubrirlo.

La carga viral es el número de virus –partículas virales– presentes en una muestra. La carga viral nos ayuda a saber qué tan contagiosa es una persona que tiene COVID-19, mientras mayor sea su carga viral, más contagiosa será. La carga viral se cuantifica mediante una técnica molecular que detecta el material genético del virus, la famosa qPCR-RT (Reacción en Cadena de la Polimerasa Cuantitativa en Tiempo Real). Gracias a la carga viral, sabemos cuánto tiempo debe permanecer aislada una persona infectada, cuáles son los días de mayor contagio y cuándo puede ser liberada de su aislamiento.

Los virus son perversos, pero nos necesitan para reproducirse. Para lograrlo invaden nuestras células. Son cerrajeros especializados en encontrar la llave específica de algunas cerraduras de nuestras células, y de esta manera, ingresan camufladamente para multiplicarse sin piedad.

La cerradura del SARS-CoV-2 es el receptor ACE2 que está presente principalmente en las células pulmonares, pero hay indicios de que hay algunas pocas cerraduras en las células de nuestro tracto respiratorio superior –garganta–. Por eso, el SARS-CoV-2 tiene un súper poder que otros virus no lo tienen.

Entrada del virus a la célula

 

Replicación del virus dentro de la célula

 

 

El súper poder de SARS-CoV-2 para ser muy infeccioso

Este súper poder consiste en que el virus puede ser transmitido antes de que las personas tengan síntomas. Es un enemigo silencioso. Se ha detectado una carga viral alta, hasta 2.5 días antes del inicio de la enfermedad.

Cuando aparecen los síntomas en las personas, el virus se reproduce como conejo, con un pico máximo en el día cuatro. Al día siete, el virus disminuye su replicación siendo menos posible encontrarlo en muestras nasales o faríngeas, pero está en las células de nuestros pulmones como Pedro por su casa, replicándose activamente. Por lo tanto, el SARS-CoV-2 se detecta en las muestras de esputo –comúnmente conocido como flema– hasta 3 semanas después de iniciada la enfermedad. De esta manera, ya sabemos en qué días es posible que la carga viral sea mayor en la tos, estornudos y esputo de los pacientes.

 

El contagio con mayor o menor carga viral

Está claro que según la etapa de la enfermedad de un paciente con COVID-19, se detecta menor o mayor carga viral en sus muestras. Por otro lado, es cierto que mientras más carga viral tenga un paciente, tendrá más síntomas o complicaciones, pero ¿eso depende de la dosis inicial de virus con la que se contagió? La evidencia científica existente no nos permite concluir eso.

Para saber a partir de cuántos virus se produce la infección, se debería hacer un ensayo en el que infectemos a personas con distintas dosis. Estos ensayos se han hecho para virus como el de la Influenza, y se ha observado una relación entre la carga viral en el momento del contagio y la severidad de la enfermedad.

Por obvias razones, no se puede hacer este ensayo con COVID-19. Sin embargo, es fundamental considerar que los virus se replican de forma exponencial, y una sola célula infectada es capaz de replicar miles de virus más. Por lo tanto, para algunos virus basta una dosis muy pequeña para causar la infección. En estos casos la carga viral inicial no sería relevante.

 

¿De qué depende entonces la severidad de COVID19?

Si bien la dosis inicial podría o no ser uno de los factores a considerar, lo más importante es la capacidad del organismo de cada paciente para combatir al perverso virus. Esa capacidad depende del sistema inmune: el ejército de defensa.

Se conoce que desde el día siete nuestro sistema inmune ya tiene anticuerpos específicos para aniquilar al enemigo SARS-CoV-2, y esa es nuestra más poderosa arma hasta que se desarrollen fármacos y vacunas. Entonces, si tenemos otras enfermedades al momento de la infección –lo que se conoce como comorbilidades–, o tenemos una edad avanzada, nuestro sistema inmune tendrá menos tropas disponibles para resistir.

Es por eso que no está demás el consejo de la abuelita de comer sano, dormir bien, hacer ejercicio, y tener vacunas contra otras infecciones.

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Referencias

SARS-CoV-2 viral load and the severity of COVID-19 – CEBM [Internet]. [cited 2020 Apr 5].

– Wölfel R, Corman VM, Guggemos W, Seilmaier M, Zange S, Müller MA, et al. Virological assessment of hospitalized patients with COVID-2019. Nature [Internet]. 2020 Apr 1 [cited 2020 Apr 5];1–10.

 

Para mas información

https://theconversation.com/coronavirus-does-the-amount-of-virus-you-are-exposed-to-determine-how-sick-youll-get-135119